
La Micropigmentación nos permite conseguir tanto efectos de corrección como de embellecimiento.
La Micropigmentación o el Maquillaje Permanente no sólo es utilizado para embellecer, sino también para corregir defectos que, en muchos casos, son la causa de determinados complejos psíquicos en algunas personas.
De este modo llegamos a lindar el campo de la cirugía estética, puesto que los efectos ópticos alcanzados emulan en muchos casos algunas intervenciones estéticas correctivas, de rejuvenecimiento o de embellecimiento.

El Maquillaje Permanente nos permite mantener a todas horas un aspecto cuidado, evita los dichosos retoques del maquillaje durante el día, acorta el tiempo que dedicamos al maquillaje cotidiano, y supone un descanso considerable para las personas que tienen dificultades visuales para maquillarse o carecen de destreza para ello.
Dependerá de las necesidades de cada persona el aplicar un tono mayor o menor, o realizar líneas y correcciones de mayor o menor efecto óptico.
Será siempre nuestro deber aconsejar tonos discretos, que puedan ser incrementados en el maquillaje diario.
La aplicación de la Micropigmentación debe estar basada en una prueba de maquillaje previo, que sea correctivo, y que consiga un efecto de armonía, balance y equilibrio de todos los rasgos faciales. Esto es el Visagismo.
Como el maquillaje social, el tratamiento de Micropigmentación facial y/o corporal debe ser armonioso y personificado para cada tipo de fisonomía.